el arte de vivir por encima del a b i s m o.

lunes

Tomé mi camino apresuradamente y sin pensarlo dos veces, mientras caminaba sin rumbo, observé cada suceso que ocurría a mi alrededor, a mi andar escuchaba el río fluir, al igual que como fluye la vida, cada momento se va y no vuelve, la persona al ir al río nuevamente no es la misma y a la vez, el río no es el mismo que antes, me detuve en una gran roca, me senté y dediqué tiempo a mirar con fino detalle cada lugar de paisaje que me acogía, y lo poco, que nos preocupamos por ello, como el sutil movimiento de una flor o la protectora sombra de un árbol, cada detalle cobra la mayor importancia cuando uno se conecta con su entorno y logra una armonía en él.
El camino estaba claramente detallado por rocas a su alrededor, pero yo quise ir más allá y tomé un desvío, me encontré con un acantilado que me llevaba directo al río, por mi miedo irracional a las alturas no me acerqué, pero si pensé en lo rápido que pueden terminar las cosas con una mala decisión y en lo importante que es dejar el egoísmo de lado para ello, en lo difícil que es ganarse la confianza de alguien y en lo fácil que es perderla con tan sólo un error, hasta qué punto dejamos que se escape de nuestras manos?
Mientras descansaba con vista al río, un árbol y su sombra me daba señales de hospitalidad, como un hermano y un amigo lo hacen, o como un guerrero lo debería hacer, y en lo personal, sí ha sido así en estos días que no quiero que acaben.
Llegué al círculo vicioso del pensamiento sobre si estoy o no aprovechando las cosas que tengo, si realmente me llenan o solo las uso para un bienestar momentáneo, de que manera podría cambiar para sacar algo provechoso de las personas que me rodean?
El hecho de caminar sin rumbo aparente, me hace querer buscar mi norte o hasta mi sur si es necesario, pero de qué sirve caminar solo? o hasta conmigo mismo?. En esta confusión de palabras prendí mi pipa de agua con aires de Sherlock Holmes, para ver si podía salir de la encrucijada que yo mismo me había impuesto. Entre palabras y humo por sobre mi cara, solo llegué a la conclusión de lo mal que me hacía fumar, pero lo mucho que me ayudaba a soltar las tensiones y hacer fluir mis pensamientos, me sentí intoxicado totalmente por el humo que entraba a mi cuerpo sin parar, y como yo me inundaba en él, hasta qué punto dejamos que las cosas que nos dan un placer fugaz nos sigan intoxicando lentamente? por qué no ceder y esperar a ver que podría suceder?
Sabía que las letras no me iban a alcanzar en este trozo de papel, pero de igual manera pasaré a explicar las sabías palabras de mi profesor de química del pre-universitario, me explicó que uno tiene que dejar de hacer las cosas cuando se queja de ellas y así lograr una paz interior. (claramente esto no lo llevo acabo.)
Llevé mi celular en mi bolsillo con el único propósito de ver la hora para llegar a tiempo, pero inevitablemente lo prendí con la idea de escuchar algún tema que me hiciese explicar lo que siento ahora, miré la lista de reproducción de arriba a abajo y de los 200 temas, encontré solo uno que me representa totalmente. Mis hermosos 12 juegos se acabaron, únanse al baile de los que sobran, pido esfuerzo y dedicación, para qué? si dejaron a mis amigos pateando piedras. Apagué el celular y recordé mi infancia, la casa de mi abuelita, el departamento, jugar al tombo con mis amigos a las altas horas de la noche como si no hubiese mañana, mi tío francisco hermano de mi papá, mi abuelita "postiza" fabiola, mi abuelo álvaro, y todas esas personas que se fueron sin decir adiós y de las cuales yo tampoco me pude despedir. ( y también al pelao gabriel, que hoy se fue de aquí.)
Recordé  mi básica en el oratorio y todas esas personas que son parte de mi pasado, la cual cada una vive en mi recuerdo, mi querido instituto y todas las cosas que dejé y que él me dejó y me marcó como persona, y para terminar, no como un final de todo lo que tengo para dar y compartir, si no solamente tocar el tema que me importa mucho, si la vida fluye y las cosas pasan, qué dejaré yo al resto?, les dejo estas palabras y todas las que quieran buscar de mí, soy un libro abierto para cada particular persona de aquí, qué dejaré yo?, yo les dejo mi confianza y mi alegría.

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