el arte de vivir por encima del a b i s m o.

viernes

“Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. El doctor Juvenal Urbino lo percibió desde que entró en la casa todavía en penumbras, adonde había acudido de urgencia a ocuparse de un caso que para él había dejado de ser urgente desde hacía muchos años antes.”

 Un adulto podría morir ingiriendo 20 almendras amargas, y cuyos síntomas son la asfixia, los mareos, el aumento del ritmo cardíaco, paro respiratorio y la muerte.

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