el arte de vivir por encima del a b i s m o.

martes

(...) " Es decir, ya no sonreía, pero había estado sonriendo un décimo de segundo antes. Me ha sucedido a veces darme vuelta de pronto con la sensación de que me espiaban, no encontrar a nadie y sin embargo sentir que la soledad que me rodeaba era reciente, que algo fugaz había desaparecido, como si un leve temblor quedara vibrando en el aire. Era algo así. 
-Has estado sonriendo -dije con rabia.
-¿Sonriendo? -pregunto asombrada.
-Sí, sonriendo: a mí no se me engaña tan fácilmente. Me fijo mucho en los detalles.
-¿En qué detalles te has fijado? - preguntó.
-Quedaba algo en tu cara, Rastros de una sonrisa.
-¿Y de qué podía sonreír? -volvió a decir con dureza.
-De mi ingenuidad, de mi pregunta si me querías verdaderamente o como a un chico, qué sé yo... Pero habías estado sonriendo. De eso no tengo ninguna duda." (...)

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